27 de Mayo de 2018

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CONSTRUYENDO UN SABER SOBRE LA GESTIÓN EN LAS EMPRESAS: PARTE III

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LA AGENDA COTIDIANA Y LOS ESTILOS DE GESTIÓN. En un artículo anterior, comentamos la importancia de contar con una agenda en la cual consignar las tareas cotidianas (1).

La construcción de la agenda –en tanto organizador de la cotidianeidad- permite al empresario MIPyME hacer visible aquellas actividades que se suceden durante el día, muchas de las cuales ocupan un tiempo importante de la gestión pero que en una perspectiva de mediana duración, no siempre logran impactar de manera relevante en la productividad y en la rentabilidad del negocio.

Como toda herramienta, la escritura de esta agenda cotidiana ayuda a comprender de qué manera el empresario aprovecha su tiempo. La distribución de actividades, las actividades “ausentes” así como aquellas “sobredimensionadas”, todas ellas pueden considerarse pistas válidas para adquirir y construir un saber en torno a la gestión.

La agenda puede entonces interpretarse como una rica fuente de datos. Simbólica y materialmente, una fuente constituye el reservorio de un bien vital. Es continente y contenido; es histórica y prospectiva (2).

Cuando un empresario utiliza a “su” agenda como una fuente de información útil sobre la cotidianeidad del estar y del hacer en la empresa está dando el primer paso –y probablemente, el más importante- hacia la revisión y / o transformación del estilo de gestión en su organización. Bucear con atención en el contenido de la agenda, anclar la mirada sin indulgencias en las tareas y actividades que se suceden durante el día y pescar el significado profundo del mensaje que revela, todo ello le será de utilidad para hacer un alto e interrogarse respecto a:

¿Cómo organiza el tiempo cuando gestiona su organización?
¿En qué actividades pone el esfuerzo?
¿Cuál es su estilo de desempeño?
¿A qué situaciones y/o demandas le da prioridad?
¿Qué actividades descuida?
Si necesita optar ¿Qué elige? ¿Por qué?

Me gustaría compartir con ustedes, la clasificación de gestionarios que ofrece el especialista T. Batley (2010), según las características del empleo del tiempo en la construcción de la agenda de trabajo diaria. El autor diferencia entre “los adictos al trabajo”, “los burros de carga”, “los expertos en eficiencia”, “los indecisos”, “los gerentes de las crisis” y “los sociables” (3).

A continuación, ofrecemos brevemente algunos de los rasgos más sobresalientes de cada arquetipo teórico:

Adictos al trabajo: Son aquellos personajes que necesitan tener su agenda completamente ocupada. No existe la posibilidad del “tiempo libre”.

Burros de Carga: Aquellos que no saben decir NO, ni tampoco DELEGAR. Por la tanto, sobrellevan un sinfín de tareas y terminan abrumados por el cansancio o la presión cotidiana.

Expertos en Eficiencia: Son aquellos que creen que nadie hace las cosas como la resuelven ellos. No saben ni quieren delegar. Se obsesionan por la eficiencia, por el rendimiento del tiempo y lo más grave, son un obstáculo en la construcción de equipos de trabajo.

Los Indecisos: Aquellos referentes institucionales que sienten temor al tener que tomar en solitario alguna decisión y optan por la multiplicación de consultas, lo cual dilata la resolución de los problemas emergentes.

Gerentes de las Crisis: Son aquellos que se especializan en resolver emergencias. “Siempre listos” para todo, tienen dificultades en compartir la tarea cotidiana, en escuchar otras modalidades de resolución de problemas y obviamente en la construcción de equipos de trabajo.

Sociables: Pasan buena parte del día fortaleciendo el vínculo de amistad con los compañeros de trabajo, pero postergan la gestión de temas o cuestiones relevantes.

Si bien Tom Batley construye esta clasificación desde una perspectiva humorística, seguramente muchos empresarios MIPyMEs puedan reconocerse en alguna de las tipologías ofrecidas por el autor. Como toda clasificación, la que hemos presentado tiene mucho de generalidad. Sin embargo, a pesar de describir en forma global estilos de gestión según la administración del tiempo, los argumentos vertidos por Batley constituyen un insumo apropiado para seguir pensando en torno a la profesionalización de las MIPyMEs.

El funcionamiento cotidiano de una micro, pequeña o mediana empresa impone un ritmo diario de problemas, conflictos y emergentes no siempre sencillos de manejar. Por ello, para poder transitar con relativa racionalidad el día a día en la empresa, es que argumentamos la importancia de elaborar una agenda de trabajo que se constituya en un organizador visible de la cotidianeidad laboral. Probablemente al (re) leer dicha agenda, el empresario del sector pueda descubrir cuál es su modalidad de gestión más habitual e iniciar así, una travesía altamente cualitativa –para sí y para su organización- desde “el cómo soy (o cómo empleo mi tiempo) hacia al cambio, hacia “el cómo quiero ser”.

No hay dudas que la organización enseña; desde su actividad cotidiana, el empresario construye conocimiento no sólo respecto de la especificidad de su oficio (en sentido amplio) sino también, en relación a la organización que conduce. Por ello, cuando un empresario advierte que en la escritura de su agenda diaria está implícita la invitación a trascender el mero presente de su organización, está dando el primer paso no sólo hacia la profesionalización de su MIPyME sino también, hacia la construcción de un profesional más reflexivo en la gestión.

(1) Véase de mi autoría: Construyendo un saber sobre la gestión en las empresas. La Agenda, un organizador de la cotidianeidad. Somos PyMES (13/02/2013).

(2) Fuente de sabiduría; fuente de luz; fuente de placer; fuente de experiencias… Nótese la variedad de posibilidades que ofrece este concepto.
Desde nuestra perspectiva, considerar a la agenda en tanto fuente valiosa de saberes en torno a la gestión de la organización implica definirla también, en relación a su condición de historicidad. En otras palabras, cuando argumentamos que una empresa es un fenómeno histórico –no natural- hacemos referencia a que dicha organización fue “creada”, fue “construida” y si fue construida o creada, admite la posibilidad de ser transformada.

(3) Véase, Batley, T (2010). Técnicas de Gestión para Profesionales. Edit. Granica.

 

Claudia Beatriz Cao es Magíster en Gestión de Proyectos Educativos. Universidad CAECE. (2008). Título de la Tesis: “Las Reformas del Gobierno y la Gestión del Sistema Educativo: Debates Parlamentarios de la Ley Federal de Educación (1993) y de la Ley de Educación Nacional (2006)”. Calificación: Sobresaliente con Honores. Jurado: Dra. Mónica Pini; Dra. Ana Donini y Dra. María Irma Marabotto.

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