18 de Noviembre de 2018

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APLICANDO EL LIDERAZGO DEL PAPA FRANCISCO EN LAS PYMES

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Hace unos años, terminando mi licenciatura en Administración de Empresas, hice una investigación sobre el liderazgo, basado en el libro “La Paradoja: Un relato sobre la verdadera esencia del liderazgo”.

En el libro hablaba de qué era ser líder según el autor, a través de enseñanzas explicadas por el monje de un monasterio. Y hoy pensando en el aniversario de nuestro “Pancho” en el máximo poder eclesiástico, se me ocurrió que podíamos compararlo.

Según James Hunter el autor, siempre que dos o más personas se reúnan con un propósito, hay una oportunidad de liderazgo, y que está en nosotros decidir si lideramos o somos liderados. En el caso que decidamos ser líderes, la paradoja es que debemos “servir” a los liderados, y no viceversa como muchas veces suele aplicarse en las empresas.

Justamente creo que este fue el punto que más sobresalió del Papa Francisco, pues fue el primer Papa moderno que demostró que estaba al servicio de la gente, comiendo por “10 euros” y estando realmente cerca de los pobres.

El servir a la gente significa identificar y satisfacer las necesidades legítimas de su gente y quitar todo obstáculo para que también ellos puedan servir. De esta forma el líder puede influir en las personas “para que trabajen con entusiasmo en la consecución de objetivos en pro del bien común”.

¿Qué podemos hacer como empresarios PYMES para encarar este mismo liderazgo y sembrarlo en los directivos? Según el Papa podemos “generar un modelo de empresa inclusiva, no extractiva, donde los empresarios sean servidores, con proyectos a largo plazo, para generar valor, crear innovación, cumplir con las normas y aceptar la competencia.

Podemos ver a la empresa como “un medio, como un instrumento para servir a la sociedad. Los hombres de empresa tienen en sus manos el destino de los inversores, de sus empleados y de sus familias, por ello son gente importante. El alcance de sus responsabilidades así lo determina”.

En este modelo de servicio el empresario no debe ponerse en la punta de la pirámide organizacional y mirar para abajo, sino invertir la pirámide y mirar desde abajo a todos los empleados y a los clientes, para entenderlos y ayudarlos a lograr sus objetivos, a través de los cuales el empresario también logrará los suyos en el largo plazo.

El libro también mencionaba que para poder servir, el líder tenía generalmente ciertas habilidades o comportamientos, muchos de los cuales también parece tener el Papa, como:

_Ser Honrado, digno de confianza
_Ser el ejemplo
_Estar pendiente de los demás
_Estar Comprometido
_Estar atento
_Exigir responsabilidad a la gente
_Tratar a la gente con respeto
_Animar a la gente
_Tener actitud positiva, entusiasta
_Apreciar a la gente

Es un desafío para los líderes tener todas estas habilidades. Muchas de ellas quizás ya las tenemos, otras pueden desarrollarse de a poco y con mucha práctica. Después de todo el liderazgo no es una ciencia exacta sino un arte, es decir una destreza que se puede adquirir y que tienen que ver con lo que uno es como persona y lo que uno siembra en la gente.

Podemos mejorar nuestras habilidades si combinamos nuestra motivación, las herramientas y las acciones adecuadas ¿Entonces por qué no intentarlo?

¡¡Éxitos!!

Luciana Paulise, Directora de Biztorming – Consultoría en Gestión de Calidad

Contacto: Luciana@biztorming.com.ar

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