23 de Abril de 2018

“El rol de la mujer en las empresas está en pleno proceso de transformación”

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Lo dice Isela Costantini, una referente del management empresarial a nivel local, quien se refirió el rol del género femenino en las compañías.

“La equidad se empieza a construir desde abajo”, expresa la ejecutiva en una entrevista realizada por Belén Fernández para ambito.com.

Isela Costantini se convirtió en los últimos años en la mujer referente dentro del mundo empresarial.

La ex CEO de Aerolíneas Argentinas y de General Motors entre otras grandes empresas remarca que hoy la mujer está ocupando cada vez más puestos esenciales dentro de las compañías argentinas, pero aseguró que todavía hay un largo camino por recorrer.

En el encuentro, aprovechó para presentar su primer libro "Un líder en vos", pero aseguró que no habrá un segundo tomo y que se trata de su debut y despedida como escritora.

Si bien en su carrera parece que no le queda ya nada por recorrer aseguró que siempre hay un nuevo desafío. El de ahora: el holding del grupo ST en donde desembarcó dentro del directorio hace menos de un año.

_¿Cómo ve a las mujeres en el ámbito empresarial?

Creo que hay un proceso, no creo que de repente vayan a aparecer todas las mujeres en puestos gerenciales. En las empresas tiene que haber una evolución natural, de crecimiento natural, hay un envejecimiento de los líderes que están en un determinado nivel y hay que ver los líderes que vienen y quiénes son los que están más preparados.

Ver a las mujeres allá arriba, llevará tiempo. Y es que se empiezan a profesionalizar, a ocupar su espacio, a aprender que puede lidiar con la maternidad y con el desarrollo profesional, a la vez que el hombre también va viendo que la mujer puede aportar mucho dentro de su empresa. Estamos en un proceso pero todavía nos va a costar ver a más mujeres en cargos de presidencia.

La equidad se empieza a construir desde abajo. El proceso ya arrancó, ahora el hombre que tiene un cargo de liderazgo también debe empezar a mirar más allá del género y de las edades a sus gerentes y pensar en quien es el que me puede aportar más.

_¿Cree que debería haber una transformación también por parte de las empresas? Por ejemplo, en cuanto a las licencias por maternidad.

Es uno de los grandes desafíos como mujeres. El embarazo es un paradigma, yo creo que ninguna de nosotras se imagina la dificultad que significa para un hombre tener que enfrentarse a un embarazo.

Para algunas mujeres tener un hijo es una realización personal que va mucho más allá de la realización profesional y hay mujeres que antes trabajaban y tras ser mamás deciden dedicarse a sus hijos.

_¿Siempre tuvo claro que quería seguir trabajando tras la maternidad?

Yo sabía que quería seguir trabajando, era una mujer muy centrada quería realizarme siendo madre pero mi realización en 360 grados pasaba también por realizarme siendo una profesional. Yo sabía que tenía que lidiar con la dualidad de dos amores y de llegar a un equilibrio.

Pero, siempre digo que las grandes conquistas de las mujeres han estado de mano de los hombres, porque han creído o han apostado en nosotras. Los espacios que se han conquistado es porque los hombres han contratado a empleadas aunque estén embarazadas porque son el talento que necesitaban.

Hay que seguir trabajando para mostrar el valor profesional, una mujer puede aportar más allá de que pueda quedar embarazada. Hay que empezar a desmitificar y entender todo lo que te trae una mujer en un equipo de trabajo.

_¿En qué se diferencia la mujer del hombre en el ámbito laboral?

El nivel de compromiso es muy grande, la mujer que quiere trabajar es porque lo necesita no solo financieramente, sino para ella. La mujer que trabaja tiene un nivel de compromiso que es difícil de demostrar porque las mujeres no nos vendemos a diferencia del hombre.

La mujer tiene un poder de exigencia muy grande, no promete más de lo que puede dar. En su mayoría las mujeres creen que son menos de lo que realmente son.

Es todo parte de un proceso, las mujeres que vivimos en esta década tenemos que ayudar a las mujeres, a que sepan cómo trabajar los miedos, las incertidumbres y ayudar a los hombres a que vean cuál es el valor que la mujer aporta. Hay que entender que la diversidad en las empresas es muy importante.

_¿Cómo ve a las generaciones que se vienen?

Los millennials traen algunas cosas que las mujeres venían queriendo pero no podían decirlo. El horario flexible, el home office, poder tomarte un día cuando lo necesitas. La mujer no se le hubiese ocurrido pedirlo.

Los millennials expresan la represión que nuestra generación tenía. Nosotros teníamos en la cabeza que sólo hay que trabajar, esforzarse y no pensar en vacaciones.

Los millennials se dieron cuenta que ese modelo no les sirve, porque los padres llegaban enojados a las casas, sin ganas de jugar y decidieron no repetirlo. Lo que es interesante es que cuando ves como se conforma una familia, ya no hay sueldo del hombre y sueldo de la mujer sino de la familia. Es ahí donde el feminismo o machismo va a desaparecer.

_¿Qué piensa con respecto a la licencia por paternidad? ¿Debería tener más días?

Sí, totalmente; también debería existir la equidad en este aspecto. Creo que este es el momento en que hay que poner todas las ideas y ver qué construimos. Nosotros somos responsables de los hijos que vamos criando. Hoy hay un cambio de la forma de educar, de la participación de varones y de mujeres. Las mujeres van a terminar atropellando a los hombres.

_Cuénteme qué pasó cuando se enteró que iba a ser mamá de su segundo hijo.

A mi me estaban promoviendo en General Motors a directora pero era saltar dos niveles en la estructura. Es una empresa muy pro diversidad, tanto que hoy la número uno es una mujer. Cuando a mi me van a promover, era una posición que se abría a nivel global y era una posición que era compleja de aprobarse.

Yo era gerente y me tenía que saltar dos niveles, había que comprobar que yo realmente era capaz de sentarme en el directorio del Mercosur con gente que tenía 40 años en la empresa y yo recién tenía 35 años.

Cuándo yo descubro que estaba embarazada no lo sospeché porque en el primero yo tuve que hacer tratamiento- estaba casi de cuatro meses. Lo primero que hago fue pedir hablar con mi jefe pero él también quería hablar conmigo. Cuando me siento, él empezó a hablar y me dijo que me había promovido a directora. Ahí me quedé helada, fueron los 30 segundos más largos de mi vida.

Mi jefe me dice 'no parece que estás contenta', 'si estoy contenta pero no sé si vos te vas a poner contento cuando te diga lo que tengo que contarte', le dije. Cuando le comenté que estaba embarazada, fueron los otros 30 segundos más largos de mi vida. Y la verdad que fue difícil porque yo lo entendía a él, sabía lo complejo que había sido para él promoverme y no podía decir que estaba embarazada.

_¿Qué fue lo que hizo?

En ese momento me pidió mi jefe que no le contara a nadie, pero con el segundo bebé la panza sale rápido. Lo gracioso es que no conté nada a mi equipo del que éramos poco más de 20 personas, la mayoría de ellas mujeres. Yo no dije nada, hasta que la secretaría de mi jefe me dijo que ya era hora de contarlo porque todos pensaban que tenía tiroides porque me veían más hinchada, usando ropa más suelta.

Pero, finalmente cerca de los 7 meses me autorizaron a contarlo y a los 8 meses y un poquito más nació Lucas. Eso me dejó la enseñanza de demostrar la responsabilidad que uno tiene, el compromiso. Yo después del embarazo trabajaba mientras Lucas dormía, tenía calls con Rusia a la una de la mañana y eso no me generaba estrés.

_¿Volvería a hacerlo hoy? ¿Volvería a esforzase así?

Sí, porque yo creo que cuando una es consciente de lo que te realiza, de lo que te estresa, de saber tus límites, es más fácil decir esto lo puedo hacer y no me voy a enfermar ni lo voy a cargar como culpa. Cuando mi hijo me necesitaba yo estaba ahí presente.

Además, le demostré a mi jefe y a la empresa que mi carrera siguió andando. Ese es un gran desafío que tenemos acá en la Argentina entre los 25 y 35 años nos pasan dos fenómenos uno la maternidad y el otro la promoción en tu trabajo. Para ser promovida es necesario trabajar y demostrar la capacidad de trabajo. Cuando tenés un hijo te limitás a el bebé.

Muchas mujeres empiezan a decir si tengo un bebé ya no puedo competir con un hombre que está soltero, que no tiene hijos. Es una apuesta a que el sueldo se lo voy a pasar a una persona que me lo cuide para seguir creciendo yo profesionalmente.

_Esa elección debe ser difícil, porque también está el concepto de que si se elige crecer profesionalmente quizás se es egoísta con los hijos.

La mujer tiene que ser consciente de que es lo que la pone en un equilibrio mental. Yo siempre digo, si me hubiese dedicado solo a la maternidad seguramente mis hijos no hubiesen recibido lo mejor de mi, porque yo no estaba realizada.

_¿Cómo ve a la mujer insertada en las empresas en la Argentina en comparación al mundo?

La Argentina es el 99% pymes y tradicionalmente vienen de la formación familiar y de la mano de un hombre y ese es el gran desafío de la Argentina. La línea sucesora se va pasando de un hombre a un hijo varón. Yo lo vi mucho en la industria automotriz.

Teníamos muy pocos proveedores de autopartes mujeres, que eran muy buenas pero eran casos muy aislados. El rubro pymes tenés diferentes sector que algunos son más masculinos y otros más femeninos. En el mundo financiero apenas hay mujeres.

En términos de banca no se ven tantas mujeres, es parte de que la mujer se sienta cómoda. En la industria automotriz pasó lo mismo, cuando la mujer se empezó a familiarizar con el auto como un producto más eso cambió, la banca también va a ir por ese proceso porque las mujeres también necesitan invertir, también usan los bancos. Es parte de un proceso.

Creo que en la Argentina todavía se da mucho el hecho de pasar el negocio para el hijo varón y como en su gran mayoría estamos hablando de pymes, todavía nos falta. Las empresas internacionales que traen mujeres en los diferentes sector, ayuda para que los pares hombres de otras empresas empiecen a interactuar y se den cuenta que aportan algo diferente.

_¿Cómo ve a la mujer en los cargos públicos?

Cuando entramos en política es otro tema, porque acá se juega el tema del poder. La mujer cuando habla de poder, es la capacidad de transformar. La mujer vemos el poder, no para enriquecerse, tener más títulos o ser más conocida a nivel externo, sino por la capacidad de transformar. La mujer tiene que tener el interés de participar.

_¿Volvería a trabajar en el sector público?

Yo sé manejar empresas. Hay que tener una formación para la política, es un estómago diferente, un cerebro diferente. Mi forma fue hecha para las empresas.

_¿Va a escribir otro libro?

No, porque todo tiene que tener un propósito. Yo creo que tenía que devolver todo lo que uno sabe. Siempre hay alguien que necesita un mensaje. La idea del libro era poner todo lo que yo aprendí en tema de liderazgo más humano.

_¿Le quedan desafíos?

Mira tarea en el holdyng del grupo ST es un verdadero desafío. Cualquier solución financiera lo podes encontrar en este grupo con todo lo que se viene con el mundo de los millennials. El principal desafío son mis hijos. Educar a un hijo es más difícil que manejar una empresa.

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