21 de Agosto de 2018

¡A prepararse que se vienen los + 50!

Valora este artículo
(0 votos)

Por Gabriel Schwartz. La libertad de acción de los “alrededor de 30”!. Sebastián llegó a la entrevista puntual y muy bien vestido.

Informal y prolijo, en sintonía con sus 27 años. No era muy desenvuelto pero sí muy correcto y cordial.

Hacía 20 días que había regresado de vivir ocho meses en Costa Rica. Estuvo trabajando en un hotel, casi sobre la playa. Todos los días, después de las 14/15 se iba a disfrutar del mar.

Se estaba postulando como Analista Contable. Tenía experiencia –hasta antes de viajar, trabajaba en una Cia multinacional ocupando esa posición– y su formación encajaba perfectamente, era licenciado en Administración de Empresas.

Hace unos cuantos años atrás hubiese pensado que mi entrevistado no era muy confiable en cuanto a la estabilidad y continuidad.

Durante a entrevista hubiese tratado de corroborar o descartar mi hipótesis. Más “corroborar”, si tengo que ser sincero. Pero estas historias son, actualmente, cada vez más habituales.

Se vienen las vacaciones y estoy seguro que esta vez voy a volver a conocer gente de entre 24 y 32/35 años que viajan por el mundo sin hacerse problema porque no están siguiendo con su “carrera profesional”.

Profesionales que “largaron todo” y se aventuraron por allí. O algunos que aprovecharon la oportunidad y aceptaron una oferta de trabajo en otro país, aunque en el suyo les iba bien. Mi hijo mayor acaba de irse a vivir a Chile con una buena propuesta de trabajo, no es casualidad que esté escribiendo lo que escribo :)

Se permiten un período de tiempo para conocer, conocerse y tener experiencias diferentes. Ni siquiera piensan – como lo estoy haciendo yo – en que estarán recorriendo el planeta por un tiempo y después volverán a casa a asentarse, trabajar/casarse/tener hijos/tener su casa/auto y un crédito hipotecario.

Vaya a saber uno qué caminos toman. Están abiertos a que surjan oportunidades y seguir rumbos que ni siquiera sospechan que existen.

Los que tenemos más de 50 crecimos pensando en que, cerca de los 30, ya tendríamos que contar con una estructura armada.
Nuestra camada inició una relación más o menos formal a eso de los veintipico y a los 30 ya éramos padres. Nos sorprendemos ahora diciendo “yo veía a mis viejos grandes cuando tenían 50”. “Y 60, ni te cuento. Mis abuelos tenían 60.”

No sabíamos lo diferente que iban a ser “los 30” de nuestros hijos.

Tenemos mucho para aprender.

Revolución demográfica

Vivimos un cambio enorme –y esta vez no me refiero a los avances tecnológicos-: la expectativa y calidad de vida mejoró y se extendió. Los jóvenes tienen más tiempo pero, también, los de + 50 hacemos nos encontramos con una vida que no calculamos. Y la disfrutamos.

Lo mismo pasa con los de 60, 70 y 80. Están activos y quieren hacer. Independientemente de las políticas y los beneficios que genere la jubilación de cada país, nuestra capacidad de ser productivos se acrecentó.

Dentro de unos años, en la mayoría de los países desarrollados o en vías de desarrollo el segmento que va de los 60 a los 75 años va a ser el más numeroso.

Pensando en las implicancias de este movimiento, se me ocurre que:

Los gobiernos deberán esforzarse por implementar políticas de salud y educación para que la mayor cantidad de personas pueda tener mejor calidad de vida y por más tiempo. Oportunidades para todos.

Los jóvenes que puedan hacerlo dispondrán de más tiempo en consolidar su carrera. Como la exigencia de sostener un proyecto personal se dilató, aprovecharán sus recursos para descubrir, experimentar y consolidar su propia identidad profesional. Algunos piensan que no se embarcarán en grandes compromisos, aunque yo creo sí lo harán. …ya veremos.

Encontraremos más emprendimientos ya que las condiciones se prestan porque hay menos temor a arriesgarse y algunos jóvenes tendrán, cerca de los 30, un mix de experiencia en relación de dependencia sumado a la seguridad de haber incursionado en proyectos diferentes. Y los + 50 aprovecharán sus años, contactos, estructura y capital para largarse a concretar sueños.

Se abrirá un segmento de mercado nuevo –entre 60 y 80 que, actualmente, parece desestimado- con nuevas necesidades de productos y servicios.

Se generarán condiciones de movimiento y ascenso sociocultural. Será una oportunidad para que nuevos jóvenes puedan ocupar posiciones que van a generarse por el crecimiento del mercado. También quedarán vacantes por quienes elijan ir a trabajar a otros países o, simplemente, viajar.

Los mayores de 50, 60 o 70 seguirán trabajando en empleos fijos, proyectos independientes o como voluntarios.

Se extenderá la edad de jubilación, con toda seguridad.

Los políticos deberán ser cuidadosos en sus campañas, prestándole atención a este segmento numeroso que tiene influencia en los de menos edad.

Se necesitarán opciones de formación para todas las franjas y proyectos. Habrá que generarlas.

Los coaches tendremos más vigencia que nunca para acompañar los cambios.

Las empresas tendrán que orientar sus servicios y productos hacia segmentos con nuevas necesidades. Para ser competitivos, precisarán colaboradores diversos que entiendan a clientes, proveedores y pares, también diversos.

Recursos Humanos –o la denominación que adquiera– tendrá el desafío de comprender y adaptarse a las motivaciones de los nuevos profesionales, estar abiertos a incorporar a una franja de jóvenes de menor formación o experiencia pero enormes deseos de progreso y preocuparse por generar un ambiente orientado a la diversidad para aprovechar los diferentes perfiles. Atraerlos, motivarlos y cuidarlos.

Se necesitarán intelectuales que estudien y entiendan estos movimientos.

Los cambios demográficos generarán una revolución, también, en el mundo del trabajo.

Son cada vez más las empresas que están abiertas a entrevistar a los + 50 y a incorporarlos a su nómina. Lo veo con mis clientes.

Son perfectos para trabajar en relación de dependencia: tienen experiencia, ya internalizaron procesos, no se asustan cuando aparece algún cambio de rumbo, cuentan con vínculos que ya generaron, son más constantes, tienen menos pretensiones económicas porque sus costos fijos ya son estables y, en muchos casos, alguno de sus hijos ya trabaja y se mantiene solo. Respetan porque no tienen necesidad de rebelarse.

Proponen porque se sienten más seguros de sí mismos. Pueden contener y ayudar a los más jóvenes.

También son ideales para participar de un emprendimiento o tener proyectos independientes ya que lo hacen con consciencia y realismo y, probablemente, cuenten con algún capital. Los + 50 son confiables: viajan cuando tienen vacaciones y dejan un reemplazo.

Los que tenemos más de 50, pedimos pista. Y que se preparen porque tenemos cuerda para rato.

Los artículos o posts que se refieren al tema son los más leídos y los que más comentarios generan. Dejo algunos para compartir.
Como suele ocurrir hay quienes se enojan porque los paradigmas son tan rígidos que generan exclusión y quienes proponen iniciativas y empujan para que las cosas sucedan.

El aumento de la esperanza y mejora en la calidad de vida ya es un hecho.

También una fabulosa oportunidad de disfrutarla y ser generosos en beneficio de todos.

 

Gabriel Schwartz es Licenciado en Psicología

Cuenta con más de 25 años de experiencia en el área clínica y laboral. Fue Director de Activa Personal S.A., una de las empresas líderes en selección de recursos humanos y prestación de servicios eventuales, desde 1990 hasta 1997.

Lideró la fusión de la compañía con Gelre Servicios Empresarios S.A. - Companía Multinacional, de origen brasileño, la de mayor facturación en América Latina en su rubro - y asumí la posición de Gerente Comercial y Operativo de la nueva organización, para Argentina, hasta el año 1999. 
Ese año inicio su proyecto relacionado a servicios de consultoría, evaluación, selección, coaching e intervenciones en psicología organizacional.

En el ámbito académico, se desempeñó como docente concursado de las asignaturas Psicología General, Psicología Evolutiva y Psicología Clínica, en la Universidad de La Plata, de Psicología del Trabajo, en UADE y como Coordinador Docente de las asignaturas de Psicología del Trabajo y Selección de Personal y Psicodiagnóstico Laboral en la Universidad de Belgrano.

Colabora con notas periodísticas en medios especializados, publica habitualmente en LinkedIn y gestiona el blog

www.psicologiaparaempresas.blogspot.com
www.psicologialaboral.com

Comentario en Facebook

Copyright 2012 © - Todos los derechos Reservados | Design by ideas2.com.ar