19 de Agosto de 2018

Banner Principal 01 - Matias Perazzo

Cómo organizar la transición generacional en una PyME familiar

Valora este artículo
(0 votos)

Por Ariel Veloso. Solo uno de cada veinte proyectos familiares logra convertirse en una PyME que luego pasará a la segunda generación. Se trata de un proceso de transición largo en el que deben articularse distintas perspectivas de management.

Lamentablemente no hay una única fórmula que asegure el éxito en este camino. No obstante, hay instancias que conviene tener presentes a la hora de trazar un plan acorde que permita acercar el logro.

Repasamos aquí los hitos necesarios a tener en cuenta al momento de desarrollar dicho plan.

No sos eterno. Es importante e inteligente que te plantees a que edad iniciaras el proceso de transición generacional de tu empresa, teniendo en cuenta que te puede llevar 10 años completarlo correctamente. Quizá el umbral de los 55 años sea una buena referencia.

¿Quién será el sucesor? Hay mucha bibliografía al respecto que puede ayudarte a tomar la decisión correcta. También podés contrastar experiencias de traspasos generacionales exitosos. Lo más importante es no forzar la acción y entender que la imposibilidad del traspaso familiar es una opción.

El primer paso es la formación profesional acorde. Esto puede implicar no menos de 4 años en una licenciatura o estudio técnico que permita al sucesor incorporar herramientas de gestión. No es aconsejable soslayar este paso. Debés pensar que el sucesor será más exitoso si puede mínimamente hablar de igual a igual con sus dirigidos. Y muchos de ellos serán profesionales.

El sucesor debe lograr experiencia laboral fuera de tu empresa de no menos de 2 años. De este modo, podrá conocer la responsabilidad y el rigor que implican un trabajo en el que se deben cumplir objetivos, tiempos y conductas. Y que su incumplimiento implica un riesgo.

NOTAS RELACIONADAS:

Plan de pagos de la AFIP sólo sirve para empresas con fondos propios

PYMES se financian con AFIP y siguen invirtiendo

La rotación dentro de la empresa que algún día dirigirá le hará conocer de modo profundo la complejidad del negocio. En este sentido, y dependiendo del tamaño o sectores que tenga la compañía, lo ideal es que pase no menos de 6 meses en cada sector, conociendo procesos, tareas y personas.

Si todo lo anterior se ha cumplido satisfactoriamente, quizá sea tiempo de otorgar a tu sucesor responsabilidades crecientes: una jefatura, una coordinación, una gerencia, un proyecto. Aquí podrás acompañarlo y formarlo desde el aspecto dirigencial con el fin de que se especialice en el rubro y adquiera la experiencia necesaria en la dirección de equipos y funciones. Es una proyección no inferior a los 3 años.

Cuando todo lo anterior se haya cumplido… ¡no te vayas! ¡Aún te necesitan! Sin dudas podrás descansar la dirección diaria de tu empresa en el sucesor y ocupar el lugar de asesor permanente y embajador de la compañía hasta el día que decidas dejar de trabajar. Tu experiencia y conocimiento específico siempre serán un activo de gran valor. Sobre todo en los momentos difíciles.

Ariel Veloso es coordinador de Admisión de la Escuela Argentina de Negocios, PMP y Diplomado en Dirección de PyMEs.

Comentario en Facebook

Copyright 2012 © - Todos los derechos Reservados | Design by ideas2.com.ar