12 de Diciembre de 2017

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Los robots de Asimov y el futuro de RRHH

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Por Gabriel Schwartz. Ciencia Ficción. Sonny, el robot, estaba programado para ayudar a los humanos.

Parecía ideal y había colaborado en los trabajos de la casa, diariamente, durante años. Millones de familias contaban con una ayuda similar.

Era querido, si ese podía ser un sentimiento que aplicara hacia una máquina. Pero Sonny había sido programado para sentir. Y sentía desconfianza.

En el momento justo y por ciertos disparadores, este robot que ayudaba a las personas, lidera una revolución con un ejército de robots que atacan a los humanos.

Esa era la trama de “Yo Robot”, uno de los clásicos de la ciencia ficción novelada por Isaac Asimov.

La historia tenía un final que aliviaba, los humanos podían tomar el control y se gestaba, nuevamente, una relativa confianza entre los dos mundos.

Como todo psicólogo que se precie, me apasiona el entender lo que hacemos las personas. El saber el ”para qué”, “qué” nos motiva o el “porqué” nos permite, si queremos, modificar nuestras conductas.

Creo que la ciencia ficción es una maravillosa expresión artística que pone sobre la mesa nuestros temores.

Es como una especie de mecanismo de defensa colectivo que nos da la posibilidad de prepararnos emocionalmente respecto del futuro. Ese el porqué y el para qué del género y la explicación de su éxito.

Habla de nuestro miedos, nuestras críticas y, de alguna manera, nos propone pensar cómo encararíamos el futuro si fuese como lo estamos imaginando.

Equivale al mismo mecanismo que aplicamos cuando tenemos una entrevista o un examen importante por delante: pensamos en que “nos irá mal” para cuidarnos a nosotros mismos de que así suceda y ya tener pensado qué haremos en ese caso.

Si sabemos cómo lo vamos a resolver, estaremos más tranquilos y dispondremos de nuestros recursos, relajados.

Nuestra “lucha imaginaria” contra los robots

Salvando las distancias, escucho y leo kilómetros de frases apocalípticas respecto del futuro del trabajo “humano” que quedaría prácticamente sepultado por robots que lo hacen más rápido, más barato y, encima, no arman sindicatos.

Este futuro que estamos imaginando es algo equivalente a la ciencia ficción: nos estamos preparando por si nos va mal.

Pero la realidad no es tan terrible:

Hace unas semanas publiqué una búsqueda de operadores para trabajar en una empresa de turismo – mi cliente tiene su sede en USA pero clientes en LATAM -, todos puestos HOME OFFICE.

La compañía descubrió que la beneficiaba operar con colaboradores de otros países, con menor costo por hora de trabajo y buena formación.
Entrevisté a candidatos que residen en San Pablo, Copenhague, Basilea y en el porteño barrio de Caballito. La modalidad laboral no es de relación de dependencia sino de prestación de un servicio con condiciones de días y horarios.

Ya se incorporaron dos personas en estas condiciones. El día de su ingreso, tuvieron una reunión por Skype en la que fueron presentados al equipo. Establecieron procedimientos y pautas para encontrarse, compartir y discutir.

Y, casi a diario, surgen propuestas de cómo resolver nuevos problemas: cómo manejarse con distintas franjas horarias, posibilidades de cambiar el lugar de trabajo y cuánto tiempo se puede estar desconectado, cómo se realizarán reuniones o la forma de mejorar el trabajo de cada colaborador.

Las organizaciones disfrutan/aprovechan de la ventaja de la tecnología y aprenden cómo conseguir lo que precisan con las nuevas herramientas. Es cierto que unos cuantos puestos de mi cliente se habrán perdido porque eran “presenciales”, pero otros tantos o más, se ganan porque el costo menor.

¿Busco trabajo?

Vengo escribiendo sobre cómo los trabajadores independientes desplazarán a los empleados, sobre todo en su forma de entender las relaciones de trabajo, y me encuentro a mí mismo en una especie de cruzada evangelizadora (Lechuzas o unicornios y Basta de empleados) respecto de hacernos cargo de nuestra carrera, cuidarla y valorarla considerándonos como “independientes” que, en determinadas circunstancias, podrían tener un solo cliente.

Casi como una paradoja, es la primera vez en 25 años que aplico a una búsqueda –HR Manager, por si alguno le interesa-.

Se trata de la coordinación de un grupo de más de 40 colaboradores freelance. El objetivo del puesto es el de conformar un equipo con la definición de pautas de trabajo, diferentes modalidades de contratación, generación de canales de comunicación, diseño de acciones de consolidación, resolución de problemas y buscar, seleccionar y desarrollar nuevos colaboradores.

Todo esto “a distancia” y con un compromiso de trabajo de 4 horas diarias, en contacto con profesionales freelancers que están repartidos por todo el mundo.

Las oficinas centrales están en Canadá. Me entusiasmó (pero no me llamaron para entrevistarme…)

Para pensar

Al parecer tendremos que diferenciar entre nuestros sanos mecanismos de defensa que nos permiten encarar nuevos proyectos con alguna tendencia a victimizarnos en vez de enfrentar los nuevos contextos.

Comienzan a surgir posiciones que no existían y que estos roles implican desafíos como generar cohesión y sensación de equidad entre personas que nunca se han visto y con una modalidad de trabajo acorde.

Nos va a convenir poner las energías en solucionar creativamente nuestro presente. Y hacerlo de una manera equitativa, cuidando nuestros recursos, colaborando y respetándonos.

Además de ser psicólogo, soy un optimista (para tener defectos, soy bastante completo).

Creo que los avances tecnológicos y mecánicos son maravillosos y que encontraremos maneras de usarlos como herramientas a nuestro favor.

Nos va a ir bien.

 

Gabriel Schwartz es Licenciado en Psicología

Cuenta con más de 25 años de experiencia en el área clínica y laboral. Fue Director de Activa Personal S.A., una de las empresas líderes en selección de recursos humanos y prestación de servicios eventuales, desde 1990 hasta 1997.

Lideró la fusión de la compañía con Gelre Servicios Empresarios S.A. - Companía Multinacional, de origen brasileño, la de mayor facturación en América Latina en su rubro - y asumí la posición de Gerente Comercial y Operativo de la nueva organización, para Argentina, hasta el año 1999. 
Ese año inicio su proyecto relacionado a servicios de consultoría, evaluación, selección, coaching e intervenciones en psicología organizacional.

En el ámbito académico, se desempeñó como docente concursado de las asignaturas Psicología General, Psicología Evolutiva y Psicología Clínica, en la Universidad de La Plata, de Psicología del Trabajo, en UADE y como Coordinador Docente de las asignaturas de Psicología del Trabajo y Selección de Personal y Psicodiagnóstico Laboral en la Universidad de Belgrano.

Colabora con notas periodísticas en medios especializados, publica habitualmente en LinkedIn y gestiona el blog

www.psicologiaparaempresas.blogspot.com
www.psicologialaboral.com

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