13 de Noviembre de 2018

Qué son los 'anti líderes' y cómo reconocerlos en la empresa

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Una guía con 9 rasgos para identificar quiénes personalidades que son exactamente lo opuesto a lo que debería ser un liderazgo virtuoso en las organizaciones.

Existen en todas las empresas, y muchas veces están en posiciones acomodadas. Llegaron por el favoritismo, o puestos a dedo, o, simplemente, para amedrentar o ser una usina del miedo y pasar chismes a los dueños.

Es el anti líder, una persona que representa exactamente lo opuesto de los atributos que se esperan en un puesto de conducción de personas. Son aquellos que, carentes de valores y con creencias bastante distorsionadas respecto a cómo hacer funcionar una empresa de cualquier tipo, no dudarán en hacer cualquier cosa sin escrúpulos.

También hay anti líderes sin tener puestos de relevancia: son aquellos que permanentemente ponen palos en la rueda; tienen el “no se puede” como lema, y su principio activo es el de hacer lo mínimo indispensable.

Son tan nocivos dentro de la empresa que, si no se los encauza a tiempo, pueden aniquilar cualquier proyecto por más bueno que sea. La recomendación es apartarlos de inmediato de todo tipo de proyectos; aunque, justo es reconocerlo, en muchas empresas se los mantiene por su obsecuencia con el directorio, y por la funcionalidad para resguardar en forma aparente los intereses de la organización.

9 rasgos para reconocer a un anti líder

Actúa por sobre encima de los demás. Pedante, soberbio y hasta hostigador en forma permanente, se siente superior y con atribuciones para denostar a los demás, a quienes considera súbditos.

Se adjudica los méritos de otros. Jamás reconoce un trabajo bien hecho; felicitar no entra dentro de sus parámetros; y toma la delantera atribuyéndose el lucimiento. De paso, deja más abajo a los demás.

Ejerce presión sin sentido. Como lo único que le interesa es sentirse en control, el anti líder pondrá en marcha todos sus mecanismos para tener a todo el mundo a su alrededor en un estado de tensión y nervios permanente.

Hace aportes irrelevantes. Sin embargo, obliga a los demás a escucharlo con atención, y, frente a los superiores, éstos lo destacan como un ejemplo de entrega y dedicación.

Abusa del poder. El mobbing es cada vez más frecuente en las organizaciones. Un anti líder puede pedir cualquier cosa con tal de que su presencia se note. Tiene una mirada fría y calculadora, aún utilizando palabras dulces. Es un lobo disfrazado de cordero.

Odia a quienes pueden hacerle sombra. En lugar de esforzarse por destacar sus méritos, se coloca en posición de víctima; ve conspiraciones donde no existen (si no, las inventa) y atenta contra el equilibrio del ecosistema laboral.

Asumen distintos personajes. Como actores que viven diferentes roles, pueden disfrazarse de oportunistas, controladores, entrometidos, sabelotodo, el narcisista, instigador, calculador-frío, mentiroso, parlanchín, cortante, o de bromista.

Según el caso, también actúa como matón rencoroso y autoritario, víctima sombría y condenada por todos, maniático del control, chismoso, apuñalador de dos caras, bromista desubicado, y de crítico acusador. Esta clasificación pertenece a la autora Lilian Glass, autora de “Toxic people”.

Es un sinvergüenza disfrazado de persona ética e invulnerable. Puede ser capaz de hacer las cosas más atroces con tal de sostener su posición de falso liderazgo.

Se victimiza y sienten que todos están contra él. Cuando se detecta un anti líder, situación muy frecuente por lo evidente de su proceder, los equipos suelen andar con guantes de seda y aislarlo, incluso tratándose de un superior. En este caso, este personaje empezará a tejer su ardid de venganza apelando a todo tipo de argucias con tal de salirse con la suya.

Qué hacer

En ninguna organización debería aceptarse un anti líder, ya que son totalmente contraproducentes para la productividad, el buen clima interno y la gestión de las actividades en forma normal.

Si hay abuso de cualquier tipo, lo ideal es disponer de una instancia de denuncia interna en el área de recursos humanos, o con el directivo más alto de la organización, avalándola con pruebas.

Servirá de poco querer negociar o acordar con un anti líder, porque, en el mejor de los casos, lo que éste querrá, es hacerse tu amigo y tenerte de su lado para expandir su red de obsecuentes a su servicio.

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